El déficit fiscal más elevado desde 1980 asusta a todos… menos al Gobierno Noticias | Sucesos | 99kph

  • Desde la crisis de los años 80 el país no rozaba un déficit de un 7% del PIB
  • Economista manifiesta que elevado faltante de recursos por gasto del Ejecutivo mina la credibilidad del contribuyente

(99KPH).- Podía escoger entre reducir el déficit fiscal y que este no fuera el más alto del Gobierno desde 1980 y así rescatar la confianza de los contribuyentes y de las calificadoras de riesgo internacionales, o entre abrir la llave del gasto “para cumplirle a la gente”.

El presidente Carlos Alvarado se decantó por la segunda opción y el gasto público apresuró su galope a pesar de la situación crítica de la billetera del Gobierno.

El “número más bonito” del déficit para el 2019 quedó en un segundo plano. Este cerró en un 6,96% del producto interno bruto (PIB) en diciembre, el más abultado de los últimos 40 años con una cifra cercana a los ¢2,5 billones.

La justificación que encontró el mandatario para el tamaño de esa brecha entre los ingresos y los gastos del Gobierno fue que su administración tenía que lanzarle un multimillonario salvavidas a la vacilante Junta de Administración Portuaria y de Desarrollo Económico de la Vertiente Atlántica (Japdeva) para pagarles a sus empleados, girarle recursos a la Comisión Nacional de Emergencias, y que debía nutrir de recursos al Consejo Nacional de Vialidad (Conavi) para que continuara con la ampliación de la ruta San José-San Ramón; y que optó por capitalizar a la Corporación Andina de Fomento (CAF) con la expectativa de que ese banco multilateral le preste más dinero al país a intereses más bajos que los que podría captar con colocaciones de deuda, con el paradógico fin de que el Gobierno reduzca la brecha entre sus ingresos y los gastos.

El presidente Alvarado prefirió ver el panorama en positivo y se basó en las expectativas futuras de recaudación del impuesto al valor agregado que creó la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas para vaticinar mejores tiempos para la hacienda pública.

“Hay que recordar, también, que el país nos lo dieron hipotecado y no estoy diciendo a un gobierno, nos lo dieron a todos los costarricenses y a toda nuestra generación ¿Y qué hay que hacer, hay que resolver”, subrayó el mandatario este jueves.

No todos quedaron tranquilos con el discurso presidencial. El economista Eli Feinzaig, fundador del Partido Liberal Progresista, afirmó que era posible que el Gobierno mostrara “un número más bonito” de déficit fiscal y que hiciera más obra pública, por ejemplo.

“El presidente presenta lo que en lógica formal se llama una falsa dicotomía. Para que nos entendamos, esto es cuando se presentan dos puntos de vista como si fueran las únicas opciones disponibles: ‘podíamos mejorar el déficit o hacer obra’. Si queríamos incrementar la inversión en infraestructura—decisión que aplaudo—podíamos recortar el gasto en otros rubros para compensar. Es más, dada la situación fiscal del país, no solo podíamos: es lo que debíamos hacer”, manifestó.

Camino equivocado

Feinzaig agregó que el Gobierno tomó la decisión equivocada al decidir capitalizar la CAF por $110 millones para acceder a un crédito de apoyo presupuestario de $500 millones. 

“Dice el Presidente que podíamos ‘no capitalizar la inversión de la Corporación Andina de Fomento’ y yo le digo que eso es lo que debíamos hacer. Este no es el momento—dada la delicada situación fiscal del país—de pagar una membresía para que un banco nos preste dinero. ¿Necesitábamos una línea de apoyo presupuestario? Podíamos acudir al Fondo Monetario Internacional (FMI) o al Banco Interamericano de Desarrollo (BID), entidades a las que ya pertenecemos y en las que no teníamos que pagar $110 millones para que nos presten $350 millones. Pero no, la decisión del gobierno fue disparar $110 millones por la ventana para ahorrarse la indignación de que el Fondo nos venga a decir que nos presta la plata sí y solo sí hacemos los recortes del gasto y las reformas estructurales que el gobierno prometió para que le pasaran la reforma fiscal, y que ahora que la tiene, dejó de ver como importantes”, amplió.

El economista y político se indignó con la afirmación de Alvarado de que recibió el país hipotecado. Feinzaig consideró que mucha de esa herencia se la debe Costa Rica al anterior gobierno del PAC, que condujo Luis Guillermo Solís entre el 2014 y el 2018.

Nos lo hipotecó el más irresponsable gobierno que ha tenido Costa Rica en varias décadas, que es precisamente el primer gobierno del PAC, el partido del Presidente, y del que él fue parte. Porque si bien muchos de los problemas venían de antes, el gobierno de Luis Guillermo Solís no hizo más que profundizarlos y agravarlos. Recordemos el aumento del 19% en el presupuesto nacional en el primer año de la administración Solís Rivera, y su “heroico manejo” de la hacienda pública que nos heredó el tristemente célebre hueco fiscal”, recordó.

Más críticas a decisión de soltar el gasto

Para Feinzaig es claro que el gobierno de Alvarado abandonó la responsabilidad fiscal que mostró durante sus primeros meses desde el Ministerio de Hacienda que condujo hasta octubre pasado Rocío Aguilar Montoya. Ahora, agregó, el Poder Ejecutivo da señales totalmente contrarias a esa ruta que marcó la exministra.

“Tenemos un gobierno que, en vez de amortizar deuda, decide tomar los ₡12.000 millones de ahorro que generó la reforma de las pensiones de lujo para gastarlos en un sector (el de ayudas sociales) donde el despilfarro, la duplicación y la burocracia excesiva son la norma. Ahora tenemos un gobierno que quiere regalar gasolina con etanol para convencernos de que ese combustible cincuentenario es el futuro de la descarbonización. El gobierno decidió borrar con el codo los magros beneficios que pudimos haber obtenido de la reforma fiscal, abriendo la llave del gasto. El gobierno pasó a ser parte del problema. Ya no le puede echar las culpas de todo a sus antecesores”, zanjó.

El presidente del Parlamento, el diputado liberacionista, Carlos Ricardo Benavides, tampoco reaccionó con complacencia ante el discurso en el que el mandatario justificó el déficit fiscal más elevado de las últimas cuatro décadas.

En su cuenta de Twitter, el jerarca del Poder Legislativo también señaló a la administración de Luis Guillermo Solís como la culpable de la situación de las finanzas públicas, que sigue siendo delicada a pesar del aumento de los impuestos que aprobaron los diputados a solicitud del Gobierno en el 2018.

“Así es, excelente que lo reconozca, fue especialmente gracias a un gobierno irresponsable del PAC que lo precedió y años de oposición igualmente irresponsable de ese partido y del Frente Amplio, entre otros. Ahora nos toca entre todos hacer lo que debe hacerse“, agregó Benavides.