Gobierno enfrentará difícil panorama presupuestario para el Noticias | Sucesos | 99kph

(99KPH).- ¿Cómo debería ser el presupuesto ordinario de la República para el 2021 tomando en cuenta el difícil contexto económico que atraviesa el Gobierno Central? La respuesta es aún una incógnita.

Sin embargo, el consenso general entre los expertos es que el Poder Ejecutivo deberá hacer el esfuerzo por empezar a dar señales de compromiso con una mejora en la calidad del gasto público, optando por la austeridad que obligan las circunstancias.

También pareciera estar claro que ante las dificultades de financiamiento que enfrentará el Gobierno para cubrir la brecha del déficit fiscal esos signos de austeridad y de inteligencia a la hora de gastar los escasos recursos serán fundamentales para ir recuperando la credibilidad de los inversionistas.

Así opina el economista Ronulfo Jiménez, quien cita los elevados niveles de incertidumbre como una de las complicaciones que deberá enfrentar el Poder Ejecutivo a la hora de plantear el presupuesto del próximo año.

“Hay incertidumbre en conocer cómo va a ser el año 2021, si vamos a estar con una economía en crecimiento o no. Sabemos que estamos en una recesión pero hay dudas de cómo será la recuperación, si es que existe en el 2021. La otra dificultad es el nivel de endeudamiento, donde el pago de intereses puede consumir el 20% de los ingresos y eso complica más y estrecha el margen de maniobra que pueda tener el Ministerio de Hacienda en la formulación del presupuesto”, consideró.

Este año, según los nuevos cálculos del Ministerio de Hacienda, al contemplar los efectos de la emergencia sanitaria por la pandemia del coronavirus, el endeudamiento del Gobierno Central llegaría a un 67% este 2020, un nivel insano de endeudamiento, pues organismos como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) recomiendan que ese indicador tenga límites máximos de un 30% y 50% del PIB, respectivamente.

Jiménez afirmó que el Gobierno no podrá evadir un “importante” grado de austeridad en el próximo presupuesto ordinario de la República, pues así lo exigen las condiciones generales de sus finanzas.

Es por eso que el economista sugiere que el Ejecutivo debería concentrar su gasto para el año entrante en los programas sociales para proteger a las personas más vulnerables, cuyo número aumentaría debido al impacto de la pandemia de la enfermedad COVID-19 sobre la economía.

El Gobierno además debe enfocarse en proteger la inversión, para que no nos pase como en la década de los 80, que al hacer el ajuste del gasto se sacrificó más la inversión y por eso hoy tenemos problemas en la infraestructura. Hay que atender el costo de la crisis en las personas de menos ingresos y menos capacidad de resistencia, esos es básico. La inversión, por otra parte, ayuda en la recuperación (de la economía)”, comentó.

El plan de gastos para el 2020 fue de ¢10,5 billones y se redujo en un 4% con respecto al presupuesto del 2018 producto de la rigurosa aplicación de la regla fiscal.

Problema por resolver

Con respecto al financiamiento de la brecha fiscal-según Hacienda cerraría en un 8,6% del PIB este año-el economista ve problemas de peso en este ámbito por dos razones.

La primera es porque Costa Rica parece estar agotando las posibilidades de financiamiento con organismos financieros multilaterales en este 2020, pues le saldría muy caro emitir títulos valores para captar recursos debido a que estaría en la obligación de pagar intereses cada vez más altos por la caída en cascada en su calificación de deuda.

La segunda razón es que, encima de que el servicio de esa deuda es cada vez más caro, el año entrante se juntarán fuertes vencimientos de bonos de deuda soberana que el Ministerio de Hacienda deberá pagar.

“Los vencimientos que vienen del pasado son muy fuertes en el 2021 y en el 2022. Entonces, en el 2021 tenemos un problema de déficit fiscal alto y de vencimientos de deuda que también son altos.

 

Creo que el único camino para financiarse es un programa de reducción del déficit. El Gobierno ya ha anunciado que va por un acuerdo (de financiamiento) con el Fondo Monetario Internacional que iría en varias líneas, una de ellas, precisamente, sería el compromiso del país en reducir el déficit”, explicó.

Jiménez dijo que el financiamiento del FMI sería a tasas de interés muy bajas, con la complicación de que el desembolso de los recursos para el Estado se haría contra cumplimiento de objetivos, muchos de los cuales dependerían de aprobación en la Asamblea Legislativa, lo que complica el panorama.

“Ese camino tiene riesgos, pues muchas de las medidas para reducir el déficit deberá votarlas los diputados en un periodo en el que ya se estaría acercando el próximo proceso electoral (elecciones presidenciales de febrero del 2022). Eso podría complicar las cosas, pues podrían ser medidas (las exigidas por el FMI) que no serían populares“, indicó,

Sobre la mesa de negociación entre Costa Rica y el FMI están asuntos polémicos como el aumento de los impuestos y la venta de activos estatales, entre otros. 

¿Dónde recortar en el presupuesto venidero?

En el marco de esas negociaciones el economista ve claras algunas posibilidades de recorte en el gasto público durante el próximo año, aunque algunas de ellas chocan con la manera de pensar que ha comunicado el Gobierno, sobre todo en cuanto a la existencia de algunas instituciones públicas.

“Hay posibilidades de recortes en el próximo presupuesto como la reducción de programas o de instituciones en la medida que no toquen áreas prioritarias desde el punto del bienestar de las personas. Eso lo veo, pero claro, eso es doloroso. Hay instituciones como el Consejo Nacional de Producción (CNP) que no cumplen una función clara y creo que en ese tipo de entidades es donde deberíamos tener la posibilidad de recortar el gasto“, afirmó.

Jiménez adelantó que otro de los componentes del presupuesto del 2021 donde el Gobierno debería aplicar el bisturí es en los salarios del sector público, para ajustarlos a las condiciones que planteará la economía, coyuntura en la que ve como necesario que la Asamblea Legislativa apruebe el proyecto para reformar el empleo público.

“No se trata solo de reducir gastos, sino, también, de que existan los incentivos adecuados para lograr la eficiencia. Uno esperaría un mensaje claro del Gobierno de un programa para reducir el tamaño del déficit fiscal. Eso sí es indispensable.

“Es muy lamentable tener que hacer esto en un momento de recesión. Es mejor hacerlo en la época de las vacas gordas, pero, como no lo hicimos en ese momento, ahora toca hacerlo en la época de las vacas flacas”, agregó.

El presupuesto

Según el artículo 20 de la Ley de Administración Financiera y Presupuestos Públicos, la programación macroeconómica es uno de los aspectos de importancia a la hora de que se preparan los planes de gasto. Esta consiste en la evaluación y proyección del estado de la economía con el objetivo de formular directrices y lineamientos generales para lograr “un alto grado” de coordinación entre las políticas macroeconómicas.

A partir de la programación macroeconómica, según la misma Ley, la Autoridad Presupuestaria tomará en consideración en Plan Nacional de Desarrollo (PND) para elaborar la propuesta de lineamientos generales y específicos de política presupuestaria del siguiente presupuesto.

Este año, según las proyecciones del Banco Central de Costa Rica (BCCR), la economía caerá cerca de un 3,6% del producto interno bruto (PIB). Y aunque en el ente pronostica que en el 2021 el rebote sería de un 2,3%, resultaría insuficiente para pensar en una rápida recuperación de la economía y, consecuentemente, de los ingresos del Poder Ejecutivo.

99KPH planteó al Ministerio de Hacienda una solicitud de entrevista con el ministro, Elian Villegas, sobre la manera en que el Gobierno planteará el presupuesto del año entrante.

Sin embargo, la Oficina de Comunicación de Hacienda indicó que el despacho del ministro informó de que este 15 de junio vencía el plazo para que las instituciones presentaran su anteproyecto de presupuesto 2021.

Por esto, Hacienda detalló que para poder ofrecer una entrevista sobre este tema aún se debe avanzar en el proceso del ejercicio presupuestario 2021.

Las dificultades que plantea el escenario para el año entrante avisan incluso que la administración del presidente Carlos Alvarado tendría que enfrentar la posibilidad de tener que dejar en pausa muchos de los objetivos trazados en el Plan Nacional de Desarrollo, que depende, en gran parte, del presupuesto ordinario de la República para concretarse.