Saret en el centro de proyectos cuestionados de las administraciones Arias y Solís Noticias | Sucesos | 99kph

https://www.crhoy.com/

(99KPH) 22 de abril de 2013: A través de un mensaje en cadena de televisión la entonces presidenta Laura Chinchilla anunciaba al país que la ampliación de la carretera a San Ramón ya no se realizaría.

La obra, adjudicada en concesión durante la Administración de Oscar Arias a la cuestionada empresa brasileña OAS, contaba con un jugoso subcontrato también para Grupo Saret, hoy en proceso de convenio preventivo para evitar la quiebra y arrastrando una deuda millonaria con la seguridad social del país.

OAS junto con su empresa hermana Odebrecht, han sido acusadas de serias irregularidades en varios países de América Latina, incluyendo supuestos sobornos a varios presidentes, y son investigados en otros. En Costa Rica, esa contratación no fue investigada por la Fiscalía por disposición del ex Fiscal General, Jorge Chavarría, quien posteriormente tuvo que renunciar tras su negativa de investigar el Cementazo y más bien hacer una defensa del importador de cemento chino en entrevista dada a CRHOY. Solo por ese trabajo con OAS, Saret esperaba ingresos por US$25 millones.

Pero este no es el único caso. La compañía cuenta con un largo historial en algunos de los proyectos de infraestructura más jugosos y controvertidos del país en los últimos años.

La mina Crucitas y la cuestionadísima “refinería china” que la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope) por medio de SORESCO pretendía realizar en asocio con los chinos también suponían millonarias ganancias para Saret.

En el caso de Soresco, Grupo Saret era “socio estratégico” de la empresa Huanqiu Contracting &Engineering, parte de China National Petroleum Corporation (CNPC) como ejecutora del contrato de construcción. Huanqiu había presentado el estudio de factibilidad del proyecto, violando una de las cláusulas del contrato al ser juez y parte del mismo.

Saret esperaba con esto ganar US$200 millones en solo tres años. Uno de los brazos constructivos de Saret incluye el desarrollo de obras en refinerías, sobre lo cual mantiene una extensa línea de contratos – y diferendos legales- con Recope.

En el proyecto de la mina Crucitas, Saret Costa Rica y Saret Metalmecánica, dos de las sociedades dirigidas por los hermanos Ramírez Steller, estaban a cargo del proceso de construcción de las obras civiles en Cutris de San Carlos, así como de fabricar los equipos destinados al proceso y tratamiento del oro y sus derivados.

El decreto que estableció este proyecto como de interés público se produjo en 2018 durante el gobierno de Óscar Arias, pero en 2011 el Tribunal Contencioso canceló la concesión. Para entonces Grupo Saret esperaba ingresos cercanos a los US$60 millones por tres años de trabajo.

https://www.crhoy.com/

De izquierda a derecha, Óscar Arias, Miguel Ramírez Steller CEO de Saret y Suzanne Fischel, esposa de Arias. Foto de FB de MRS

Otra importante obra que se ha visto envuelta en la polémica por sus atrasos y sobrecostos, en donde Saret tenía participación, es en la ampliación de la ruta 32 entre Guápiles y Limón, adjudicada durante la Administración de Laura Chinchilla a otra empresa china (Chec), también acusada de irregularidades en otros países y vetada por el Banco Mundial como contratista en los proyectos por ellos financiados.

Además, Saret tenía participación en el proyecto hidroeléctrico Las Palmas, finalmente frenado por el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE).

Según la propuesta de convenio preventivo planteada por Saret, el balance de situación reflejaba pasivos, al 30 de mayo de 2018, por un total de $33.057.227, de los cuales alrededor de $8 millones correspondían a la única deuda de largo plazo que aún mantiene con el Banco de Costa Rica por el riesgoso crédito ampliado en febrero de 2018, justo en medio de la crisis empresarial.

99KPH ha solicitado una entrevista con Miguel Ramírez Steller, CEO de Saret, pero ni él ni ninguno de los miembros del grupo han querido referirse al caso.